Con el “Proyecto de Apoyo al Ciclo Electoral en Honduras para Elecciones Transparentes y Pacíficas EUROELECT-H”, el PNUD Honduras busca mejorar la eficiencia y confiabilidad del sistema electoral en el país, además de incrementar la participación ciudadana. Este proyecto se enfoca en la inclusión, la responsabilidad y la prevención de conflictos, promoviendo la participación de grupos tradicionalmente discriminados en la sociedad hondureña.
En concreto, EUROELECT-H implementará una serie de actividades destinadas a fortalecer las capacidades institucionales de los órganos electorales, mejorar los mecanismos de transparencia y promover una cultura de paz y diálogo entre los diversos actores políticos y sociales. A través de capacitaciones, campañas de sensibilización y alianzas estratégicas con la sociedad civil, el proyecto pretende crear un entorno electoral más inclusivo y democrático, garantizando que todas las voces sean escuchadas y respetadas en el proceso electoral.
Honduras se encuentra en la antesala de un nuevo proceso electoral para la renovación de todas sus autoridades electas, que asumirán funciones en enero de 2026. Iniciando con el proceso de elecciones primarias, planificadas para llevarse a cabo en marzo de 2025, las que serán un proceso clave en la selección de los candidatos presidenciales, diputados y alcaldes de los principales partidos políticos del país.
Teniendo en consideración las elecciones primarias de 2021, estas ocurrieron en medio de una profunda polarización política y una creciente desconfianza en las instituciones electorales, derivada de la crisis postelectoral de 2017. Esta crisis generó una percepción generalizada de falta de transparencia y credibilidad en el sistema electoral hondureño, lo que impulsó la demanda de reformas sustanciales y mayor vigilancia en los procesos electorales. Bajo este supuesto EUROELECT-H busca fomentar la mejora continua del sistema electoral hondureño desde una perspectiva sostenible y de apropiación nacional, para fomentar acciones que conlleven a la organización de procesos electorales transparentes, incluyentes y pacíficos.
En este contexto y teniendo en consideración las recomendaciones emitidas por la
Misión de Observación del proceso electoral realizada por la Unión Europea, es de suma importancia contar con un profesional especializado en redacción inclusiva para el Consejo Nacional Electoral (CNE) en el marco del ciclo electoral 2025, ya que asegura que los mensajes institucionales sean coherentes con los principios de igualdad y no discriminación. En un contexto electoral, es fundamental que todos los ciudadanos se sientan parte del proceso y respetados por las instituciones del Estado. La implementación de un lenguaje inclusivo en todas las comunicaciones oficiales contribuye a reflejar la diversidad social del país, promoviendo una participación plena y equitativa de todos los sectores de la población. Desde los materiales informativos hasta las convocatorias y avisos oficiales, la correcta aplicación de un lenguaje respetuoso con la diversidad de género, identidad y cultura es esencial para fomentar la confianza en el sistema electoral.
Además, un redactor inclusivo no solo asegura la calidad y la accesibilidad del lenguaje, sino que también desempeña un papel clave en la creación de un ambiente de respeto y responsabilidad cívica. En el ciclo electoral 2025, el CNE debe ser un referente en la promoción de valores democráticos y de respeto a los derechos humanos, y la redacción inclusiva juega un papel esencial en la materialización de estos principios. Al contar con un profesional con competencias específicas en este ámbito, se garantiza que todas las comunicaciones, ya sean internas o dirigidas al público, se alineen con los estándares más altos de inclusión y transparencia, evitando cualquier forma de sesgo o exclusión que pueda afectar la participación de grupos históricamente marginados.