ACERCA DE LAS ORGANIZACIONES IMPLEMENTADORAS
PLAN INTERNATIONAL
Nos empeñamos en promover los derechos de la niñez y la igualdad para las niñas en todo el mundo. Como una organización independiente de desarrollo y humanitaria, trabajamos con la niñez, la juventud y nuestros socios para abordar las profundas causas de las desigualdades de género y la opresión que frenan a las niñas y las mujeres jóvenes y les impiden ser ciudadanas y líderes plenas. Promovemos y defendemos los derechos de la niñez desde su nacimiento hasta su vida adulta y los preparamos para afrontar las adversidades en contextos de crisis humanitarias. Fomentamos cambios en la práctica y en las leyes y políticas a escala local, nacional y mundial con nuestra experiencia y conocimientos. Desde hace más de 80 años, forjamos sólidas alianzas en favor de la niñez y tenemos presencia activa en más de 75 países en el mundo.
CONSEJO PARA EL DESARROLLO INTEGRAL DE LA MUJER CAMPESINA (CODIMCA)
Es una organización de mujeres campesinas, fundada en 1985, que lucha por la reivindicación de los derechos económicos, sociales y culturales de las mujeres campesinas, Lencas y Garífunas. CODIMCA computa la existencia de 414 Organizaciones de Base Comunitaria, con una membrecía de 6,210 asociadas, todas pertenecientes e identificadas con el género femenino, de las cuales el 20% son jóvenes.
ASOCIACIÓN NACIONAL DE CAMPESINOS HONDUREÑOS (ANACH)
Es el único Sindicato Agrario del país, fundado en 1962, y trabaja para la implementación de la Ley de Reforma Agraria. La ANACH cuenta con bases activas en 16 de los 18 departamentos del país, con un total de 738 estructuras de base las cuales incluyen: 106 grupos campesinos, 606 empresas campesinas y 26 cooperativas de primer grado. La ANACH ha sido parte fundamental para organizar todas las cooperativas del país, aunando esfuerzos en pro de evitar la confrontación y pacificar el campo, generando oportunidades de trabajo con el surgimiento de las cooperativas de base y regionales, empresas asociativas campesinas, cajas rurales y diversas estructuras de organización social. La organización ha impulsado el rescate y la construcción de la identidad campesina como estrategia para la dignificación del campo, apuntando a reducir el desplazamiento interno y la migración a través de la creación y fortalecimiento del orgullo del ser campesina y campesino.
ANTECEDENTES DEL PROYECTO
La pobreza y la desigualdad, agravadas por un débil sistema de protección social, ha dejado a la población, especialmente a las mujeres en mayor condición de vulnerabilidad ante las múltiples crisis humanitarias que actualmente sacuden el país, y los principales riesgos, como ser la inseguridad alimentaria, la proliferación del crimen organizado, el cambio climático y las olas masivas de migración y el desplazamiento forzado. Según la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Honduras es el sexto país del mundo con más solicitudes de asilo realizadas por su población, y existe por lo menos un 10% más de mujeres desplazadas internamente que hombres. La situación es especialmente dramática en áreas rurales, donde por faltas agudas de acceso a servicios de calidad, apenas el 12,5% de las mujeres cuentan con un empleo formal. Honduras sigue siendo el país más peligroso de Latinoamérica para ser mujer debido sus altas tasas de femicidios, mayoría de los cuales se quedan en la impunidad. Las tasas de casos reportados de violencia doméstica siguen siendo altas, con más de 3,000 denuncias realizadas en cada mes de 2021, y decenas de miles de denuncias de maltrato familiar y violencia doméstica en el 2022, sin embargo, se sabe que las estadísticas oficiales no dibujan la realidad completa ya que muchas mujeres no denuncian estos hechos por temor o desconocimiento de las rutas de denuncia. Hay necesidad especial de fortalecer la atención a y la protección de mujeres en las áreas rurales de Honduras, población que sufre discriminación, violencia, desempleo o subempleo, desalojos forzosos de sus tierras y otras violaciones de sus derechos diariamente y la cual se suele considerar una de las poblaciones más olvidadas e invisibilizadas.
Bajo este contexto, Plan International, la Asociación Nacional de Campesinos Hondureños (ANACH) y el Consejo para el Desarrollo Integral de la Mujer Campesina (CODIMCA), con el financiamiento de la Unión Europea, han implementado el proyecto Mob: creando realidades transformadoras de género y protectoras de la vida, desde el 15 de febrero de 2023, y finalizando el 14 de agosto de 2025. El problema central que aborda el mismo es el incumplimiento de los derechos de las mujeres indígenas Lencas y campesinas en Honduras. Se incluye tanto su derecho de vivir libres de violencia como sus derechos económicos, su derecho a la salud, su derecho a la educación, entre otros.
Los grupos destinatarios incluyen un total de 121 OBC y OMF, con presencia en 17 municipios en Lempira, Intibucá y Santa Bárbara; 1,225 mujeres indígenas Lenca y campesinas participantes de organizaciones campesinas de mujeres y de organizaciones mixtas de campesinas y campesinos; 340 hombres indígenas Lenca y campesinos; 3 plataformas de derechos humanos de mujeres (La Articulación de las Mujeres de la Vía Campesina, la Concertación de Mujeres Margarita Murillo por el Acceso a la Tierra y el Territorio y la Plataforma 25 de Noviembre); 17 redes municipales de mujeres; 3 redes de defensores y defensoras de la tierra, territorio y recursos naturales (DDTTRN); y 120 funcionarios públicos (autoridades locales, operadores de justicia y de seguridad).
El objetivo general (Impacto) del proyecto es eliminar todas las formas de violencia y exclusión contra las mujeres indígenas y campesinas de los departamentos de Lempira, Intibucá y Santa Bárbara. El objetivo específico (Efecto) es fortalecer los mecanismos de gobernanza territorial para la prevención y atención de las violencias basadas en género con una participación activa de las organizaciones de base comunitaria y las organizaciones de mujeres y feministas. Los objetivos del proyecto se centran en las mujeres indígenas Lenca y las mujeres campesinas, y pretenden lograr el respeto total de sus derechos humanos y el empoderamiento de ellas a través del fortalecimiento de sus organizaciones representativas. Los resultados esperados (Productos) son i. Mejoradas las capacidades técnicas y operativas de las OBC y OMF para prevenir, atender y abordar las violencias contras las mujeres desde un enfoque de derechos, ii. Incrementadas las oportunidades de articulación interinstitucional para analizar y gestionar las violencias basadas en género y las violaciones de DDHH a nivel territorial, iii. Incrementada la participación comunitaria e institucional en el desarrollo de acciones de sensibilización, prevención e incidencia en torno a las violencias basadas en género, las violaciones de DDHH y los factores que las desencadenan.
El proyecto está siendo implementado en 17 municipios de 3 departamentos de Honduras: Colomoncagua, Camasca, San Antonio, Intibucá, Yamaranguila y Jesús de Otoro, del departamento de Intibucá; Las Flores, Gracias, Lepaera, La Campa y San Marcos de Caiquín en el departamento de Lempira; y Atima, Concepción Sur, San Francisco de Ojuera, Santa Bárbara, Quimistán y Macuelizo del departamento de Santa Bárbara.
DE LA CONSULTORÍA
OBJETIVOS DE LA EVALUACION EXTERNA FINAL:
El objetivo general:
Desarrollar una valoración crítica del grado de cumplimiento de los resultados esperados por el proyecto Mob: “creando realidades transformadoras de género y protectoras de la vida, durante los años 2023 a 2025” y los impactos generados por la intervención realizada en la eliminación de todas las formas de violencia y exclusión contra la mujeres indígenas y campesinas de los departamentos de Lempira, Intibucá y Santa Bárbara. Así mismo evaluar la pertinencia, coherencia, eficiencia, eficacia, sostenibilidad e impacto social del proyecto, así como identificar lecciones aprendidas y buenas prácticas. También se busca formular recomendaciones, basado en el impacto alcanzado para las comunidades y a nivel de actores, participantes en el marco del fortalecimiento de capacidades y roles para generar propuestas y desarrollo de acciones de prevención y atención de la violencia social y de género, la promoción, protección y defensa de derechos de las mujeres indígenas lencas y campesinas.
Este objetivo general se concreta en los siguientes objetivos específicos:
Cuantificar cualitativa y cuantitativamente el grado de cumplimiento en los resultados previstos por el proyecto entre el 2023 y 2025, considerando la recolección de datos por indicador (línea final) y la respectiva comparación con la línea de base realizada en el 2023.
Medir cualitativa y cuantitativamente los impactos del proyecto, esto incluye analizar los cambios en la percepción de la violencia a nivel de las mujeres, NNA y las comunidades, el acceso a servicios de protección, justicia, apoyo, y el fortalecimiento de la participación y liderazgo de las mujeres indígenas y campesinas en la toma de decisiones.
Con base a los hallazgos, elaborar recomendaciones que orienten la sostenibilidad de las acciones desarrolladas por el proyecto y una potencial siguiente fase de proyecto para replicar la experiencia en otros contextos o territorios.
Hacer una valoración crítica y constructiva de los principales procesos desarrollados, acciones, metodologías, participación de actores y resultados alcanzados por el proyecto.
Analizar y evaluar las intervenciones y gestión del proyecto y cómo esta ha contribuido en abordar las necesidades y problemas determinados en la fase inicial de análisis y diseño del proyecto.
Identificar y valorar el impacto de las principales experiencias, lecciones aprendidas, capacidades generadas, desafíos encontrados, innovaciones, y cambios establecidos, considerando los criterios de los estándares de calidad de evaluación del desarrollo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos - OCDE (pertinencia, coherencia, eficiencia, eficacia, impacto y sostenibilidad, teniendo en cuenta los enfoques de derechos, género e inclusión, e interculturalidad).
Analizar y evaluar el trabajo en asocio, identificando retos, fortalezas y recomendaciones.